domingo, julio 06, 2008

Déjame

Déjame ser todas las mujeres en una sola,
la insinuación sonámbula que te afiebre.
la paz de este secreto,
una pluma que vibre con la guitarra,
la brecha en la hendija,
mi mano en tu tobillo.
Déjame ser un minuto de magia,
la ley quebrantada,
la aventura, la zozobra y el norte.
El ardor que te emociona,
el dolor dulcificado,
la letra de tu música,
el pétalo, el polen, el cielo y el infierno,
el grito y la plegaria,
la reverencia y el pecado,
la tiza con que escribes mi nombre,
los dedos que soplan melodías,
el remedio y el efecto secundario.
Cierra los ojos y… déjame.

Derechos reservados


\Dícese de la actitud posesiva de un individuo al pretender ejercer el control absoluto, mental, emocional y físico, creyéndolo patrimonio exclusivo.\


Sonríe ahora. Tu boca, sumisa, que es solo mía, obedece ante mi rictus. Miénteme, hazte eco del deseo que declaro.
Miénteme, dime que somos uno, finge que aún hay magia y que, en honor al contrato que firmaste, harás siempre mi voluntad.Miente, otra vez, alaba mis costillas, di que son las mejores. Mejor aún, que son las únicas, que no habrá otras, aunque un día la visión que tengas de mi cuerpo, solo sea un recuerdo, una imagen que se perdió en el tiempo.
Miente… alimenta mi ego, mi neurosis afectiva.
Convénceme de lo conveniente de la transacción que hicimos, esa que me hizo dueña arbitraria de cada movimiento de tu vida.Hazme creer que me respetas, como no me respeto yo, que te perdono por ser el falso súbdito que entierra mi vida por voluntad propia. Conviértete en mi apéndice y miente de nuevo, recuérdame todo lo que abandoné por ti y págame lo justo con tu vida y con tus actos. Déjame controlar hasta el último de tus pensamientos.

Inféctame de la disparatada idea de que no podrías vivir sin mí, eso nutre la relación y mi adicción por retenerte.
Muéstrame la mansedumbre que no quebrantarás porque pagué un alto precio por controlar tus emociones.
Distorsiona el verdadero sentido del amor, adhiérete a mis horas, depende de mis mandatos.
Obedece, dócil y callado, no desates la ira de mis celos o destruiré cada ser que se te acerque sin compasión ni tregua.Convéncete, yo soy el único ser insustituible que comprende, tú último recurso y, a pesar de mis arrebatos, confiesa que no podrás continuar sin mí.




La adicción afectiva es el peor de los vicios.
Walter Riso

Fotografía: Antonio Mas Morales

Ni eso


Y... ¿Qué sería de la venganza

sino seguir haciendo excelso,

su recuerdo?

Así que, ni eso.