sábado, septiembre 13, 2008

Bajo mis párpados

Quédate allí lo suficiente.
El tiempo exacto de una eternidad secreta,
el espacio oculto de las hojas de los libros que leo.
Quédate, sin cadenas,
libre bajo mi dermis haciendo malabares
en la sonrisa que produces,
en mis dedos sin alianzas,
en mi espacio sin cadenas,
en mi borde que no es frontera.
Allí te quiero,
como vives bajo la mirada que proyecto al cerrar mis ojos
y revivir los momentos contigo,
libre de cualquier circunstancia que te angustie o te limite.
Quédate, si quieres, bajo mis párpados.