martes, junio 24, 2008

La excusa




Hoy tengo miedo, una mentira se pierde entre los pliegues de mis dedos.
Callar me duerme en el descenso de las palabras y aún así, pierdo el objetivo, callo.
Las excusas volátiles se elevan sobre los últimos cabellos que caen en mis hombros y me siento ajena de motivos, fuera de la órbita de un viaje del que sabía el destino.
Se yerguen los muros del silencio en un vacío de sensaciones que no comprendo y tengo miedo.
Tengo que apagar la luz al salir, cerrar una puerta que nunca estuvo abierta. En el fondo de esta noche cerrada vuelvo a cocinar los vestigios de mi inteligencia. Este inventario sigue intacto. Sigo sin permitir subestimaciones.
Hace falta una mejor coartada en una dimensión recortada a mi medida.
No hay grises. Blanco o negro. El resto se muere en cada luna, al doblar de cada esquina del olvido.

Lo que no he contado

Al salir, no sabía el rumbo que tomaría mi equipaje, ni mis pasos. Fue un salto desesperado para acabar con mi propia pesad...