miércoles, julio 30, 2008

Perdona si no me despido



Dispénsame este pequeño acto de desalojo, pero no podría arreglar mi equipaje sin intuir las veces que he de quedarme sola esperando tu compañía.

Excúsame si ya no soy capaz de creer en un futuro que no va a pertenecerme ni en verte cruzar el umbral cargado de sonrisas, ni los encuentros van a vestirse de fiesta por largos días, ni tendremos un mundo lleno de tardes de escapes y complicidades ocultas.

Tengo el derecho a que me justifiques, ya no soporto los silencios largos, las evasiones.

Me hubiera gustado un adiós repleto de esperanzas, pero no me queda bien la tragedia y las expresiones novelescas.

Por eso, haz un gesto de disimulo, sin voltear a ver que lloro hacia dentro, que mi boca es incapaz de soltar una palabra, que siento como mil pájaros desesperados buscando alpiste dentro de una jaula.

Perdóname. No quiero repetir la experiencia de reprobar coartadas inventando expectativas que jamás van a presentarse, masticando soledad.Dispensa si apuro mis pasos al cruzar de acera, tu pasión no me corresponde.

No tengo tiempo de esperar decisiones por largos períodos mientras me lleno de apatías y sé que seré condecorada con la orden de comodín a capricho.

No puedo voltear a verte sin que me duelas… perdona si no me despido.