miércoles, octubre 22, 2008

Liturgia

No es en balde mi liturgia diaria que repite frases de mi amor pagano.
Lengua que secuestra y me convierte en rehén voluntario de unos labios que en las noches van matando esos bichos. Los prejuicios yacen quietos bajo la cama que me sostiene.
Y reímos mofándonos de la perfección del universo.
Reímos.

domingo, octubre 12, 2008

Intemperie

Recuerdo esa irrealidad. La ausencia de dioses, el acto recurrente de ocultarme retirada en un solo silencio, la humedad permanente bajo las cejas, la inercia mientras chorreaban aguaceros y poco importaba.
La recuerdo, ahora con distancia, y ya no me seduce la idea de revolcarme en tonos grisáceos, ni cerrar las puertas de las jaulas.
No he vuelto a mencionar al abandono como excusa a mi escaso aprecio a mí misma.
Lubriqué los nudos de mi vida y creo que las sogas se estiran tan limpias que puedo escurrirme de cuclillas sobre ellas sin miedo a tropiezos.
Me cubre un techo, de donde cuelgan albures con hebras de nylon fino. Parece que flotaran.
En las esquinas estallan meteoros maquillados con destellos blancos.
Ya no hay intemperie. Solo vida detrás de una curva que tomo con cautela.

Veredicto



Yo solo se que ha muerto.
Que ha sido mi bisturí inquisitorio
el que lo ha asesinado.
Pero fue primero él quien cometió el atentado.
En defensa propia –dije-
Y esperé el veredicto en el estrado.
Después de tanto ritual inútil,
de tanta dualidad que se disfraza,
por fin hallamos la evidencia,
se puso al descubierto su coartada.
Fue estricta la sentencia,
me arrojó al pozo de las fieras,
para que callara.

martes, octubre 07, 2008

Acertijos


Me cansa la espera. Sobre todo aguardar los resultados, masticar la expectativa, como una goma de mascar que ha perdido su sabor.Me agobia, aún más, la pérdida del norte trazado, cuya única consecuencia es un señalamiento implacable, soez, repetido tantas veces en mi historia, que apesta más que un queso añejo fuera de refrigeración. He aprendido que vivir es fácil. Es mi decisión el tiempo depende absolutamente de cada uno. Pero la espera me agota, pudre el movimiento de mis sentidos y yo, en un acto desesperado por conseguir la armonía, sigo pataleando como un insecto que, irremediablemente se extinguirá pronto. Cada minuto está lleno de arenas movedizas. Me pregunto si dar el siguiente paso hundirá mis talones o colocará mi cuerpo del otro lado de esa ribera. El tiempo es mío, pero me cansa esta danza de la espera. En esta combinación no hay números conocidos, solo señas, jeroglíficos, claves que descubrir. Y se me dan tan mal los acertijos…

domingo, octubre 05, 2008

Muérdeme



Muérdeme, pero no me desgastes.

Acúname primero en el cuenco de tus manos.

Luego, déjame ser pulpa en el paladar.

que tu lengua me columpie de un extremo a otro,

como un pequeño pez que se deslizacon sabor a gloria.

Paladar


Sabe a dulce circunstancia,

a rutina que muere entre los muslos,

a la apuesta de dados en que me dejan ganar.

A cauce donde brotan mis pecas, a ritmo,

punteo de guitarra que suena como orquesta,

a tinta china que delinea un afecto.

A sábanas prestadas que luego tienen dueño,

a rincones preferidos, a huésped que se instala.

A seda que resbala lento desde los hombros,

a bosques medievales que enamoran doncellas,

a cuentos de niñas que esperan su primer amor.

A lengua insurrecta,

al atado de vientos que desanudan huracanes

cuando me rozan.