lunes, julio 16, 2012










“Nos miramos.

 Ella permaneció desierta sobre este ocaso que aún me colma. 
Entró en mi boca su aroma de salvia fresca.
Me cupo el silencio en la guarida verde, surcada de espíritus.
Ella es montaña que me anuncia
 y se queda cuando quiero, 
cuando expiro y me retuerzo en su soplo tibio",
...bajando hacia la ciudad.


Lo que no he contado

Al salir, no sabía el rumbo que tomaría mi equipaje, ni mis pasos. Fue un salto desesperado para acabar con mi propia pesad...