domingo, abril 23, 2017

Decálogo: Andrés Neuman






1. Contar un cuento es saber guardar un secreto.

2. Aunque hablen en pretérito, los cuentos suceden siempre ahora. No hay tiempo para más ni falta que hace.

3. El excesivo desarrollo de la acción es la anemia del cuento, o su muerte por asfixia.

4. En las primeras líneas un cuento se juega la vida; en las últimas líneas, la resurrección. En cuanto al título, paradójicamente, si es demasiado brillante se olvida pronto.

5. Los personajes no se presentan: actúan. La atmósfera puede ser lo más memorable del argumento. La mirada, el personaje principal.

6. El lirismo contenido produce magia. El lirismo sin frenos, trucos.

7. La voz del narrador tiene tanta importancia que no debe escucharse demasiado.

8. Corregir: reducir.

9. El talento es el ritmo. Los problemas más sutiles empiezan en la puntuación.

10. En el cuento, un minuto puede ser eterno y la eternidad caber en un minuto.

11. Narrar es seducir: jamás satisfagas del todo la curiosidad del lector.

Más...

1. Si no emociona, no cuenta.

2. La brevedad no es un fenómeno de escalas. La brevedad requiere sus propias estructuras.

3. En la extraña casa del cuento los detalles son los pilares y el asunto principal, el tejado.

4. Lo bello ha de ser preciso como lo preciso ha de ser bello. Adjetivos: semillas del cuentista.

5. Unidad de efecto no significa que todos los elementos del relato deban converger en el mismo  punto. Distraer: organizar la atención.

6. Anillo afortunado: a quien escribe cuentos le ocurren cosas, a quien le ocurren cosas escribe cuentos.

7. Los personajes aparecen en el cuento como por casualidad, pasan de largo y siguen viviendo.

8. Nada más trivial, narrativamente hablando, que un diálogo demasiado trascendente.

9. Los buenos argumentos jamás pierden el tiempo argumentando.

10. Adentrarse en lo exterior. Las descripciones no son desvíos, sino atajos.

11. Un cuento sabe cuándo finaliza y se encarga de manifestarlo. Suele terminar antes, mucho  antes que la vanidad del narrador.

12. Un decálogo no es ejemplar ni necesariamente transferible. Un dodecálogo, muchísimo menos.


Andrés Neuman Galán (Buenos Aires, 28 de enero de 1977) es un narrador, poeta, traductor, bloguero y columnista hispano-argentino.





sábado, abril 15, 2017

Decálogo: Nietzsche




1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.

2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.

3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría  de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación.

4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito  parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.

5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; También la elección de las  palabras, y la sucesión de los argumentos.

6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.

7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.

8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.

9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría.




domingo, abril 02, 2017

Decálogo: Ernest Hemingway






 Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.

 La jerga que adoptes debe ser reciente, de lo contrario no sirve.

 Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como espléndido, grande, magnífico, suntuoso.

 Nadie que tenga un cierto ingenio, que sienta y escriba con sinceridad acerca de las cosas que desea decir, puede escribir mal si se atiene a estas reglas.

 Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro.

 Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.

 Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias...

 A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.

 Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal.

viernes, marzo 31, 2017

Intoxicados, Anna Ajmátova




Anna Ajmátova (Anna Andréievna Gorenko; Bolshoj, 1889 - Komarovo, 1966) Poetisa rusa.

lunes, marzo 27, 2017

Decálogo: Clarice Lispector





Escribir es una maldición que salva. Es una maldición porque obliga y arrastra, como un

vicio penoso del cual es imposible librarse. Y es una salvación porque salva el día que se

vive y que nunca se entiende a menos que se escriba.

¿El proceso de escribir es difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y

natural con que es hecha una flor.

No puedo escribir mientras estoy ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas

pasen. Escribir es prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada

una de ellas una vida insustituible.

Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-

palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la

entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra.

domingo, marzo 26, 2017

Decálogos: EDGAR ALLAN POE





1. [Saber hacia dónde se va: empezar por el final] En la manera habitual de estructurar un relato se comete un error radical... El autor se pone a combinar acontecimientos sorprendentes que constituyen la base de su narración, y se promete llenar con descripciones, diálogos o comentarios personales todos los huecos que a cada página puedan aparecer en los hechos... Por mi parte, prefiero comenzar con el análisis de un efecto. Me  digo en primer lugar: de entre los innumerables efectos de que son susceptibles el corazón, el intelecto o el alma, ¿cuál elegiré en esta ocasión?

2. [Un solo efecto, una sola impresión] El punto de mayor importancia es la unidad de efecto o impresión.

3. [Concebir todos los elementos del cuento en función del efecto final] Luego de escoger un efecto novedoso y penetrante, me pregunto si podré lograrlo mediante los incidentes o por el tono general... entonces miro en torno de mí, en procura de la combinación de sucesos o de tono que mejor me ayuden en la producción del efecto. Si el artista literario es prudente... después de concebir cuidadosamente cierto efecto  único y singular, inventará los incidentes, combinándolos de la manera que mejor lo ayude a lograr el efecto preconcebido.

4. [La extensión del cuento: breve] Lo primero a considerar es la extensión. Si es demasiado larga para ser leída de una sola vez, preciso es resignarse a perder el importantísimo efecto que se deriva de la unidad de impresión... Y sin unidad de impresión no se pueden lograr los efectos más profundos... Si la lectura se hace en dos veces, las actividades mundanas interfieren destruyendo toda totalidad.

5. [Pero no demasiado, nada de microrrelatos] Cierto grado de duración es indispensable para conseguir un efecto cualquiera... Aludo a la breve narración cuya lectura insume entre media hora y dos... La brevedad  extremada degenera en lo epigramático; el pecado de la longitud excesiva es aún más imperdonable... El  cuento breve permite al autor desarrollar plenamente su propósito, sea cual fuere. Durante la hora de lectura, el alma del lector está sometida a la voluntad de aquél. Y no actúan influencias externas o intrínsecas,  resultantes del cansancio o la interrupción.

6. [Estructura compacta: construcción, condensación, precisión] En el cuento, donde no hay espacio para desarrollar caracteres o para una gran profusión y variedad incidental, la mera construcción se requiere mucho más imperiosamente que en la novela. En esta última, una trama defectuosa puede escapar a la observación, cosa que jamás ocurrirá en un cuento.

7. [Importancia del principio] Si su primera frase no tiende ya a la producción de dicho efecto, quiere decir  que ha fracasado en el primer paso.

8. [Importancia del final] La mayoría de nuestros cuentistas parecen empezar sus relatos sin saber cómo van a terminar; y, por lo general, sus finales parecen haber olvidado sus comienzos.

9. [Funcionalidad de todos los elementos] No debería haber una sola palabra en toda la composición cuya tendencia, directa o indirecta, no se aplicara al designio prestablecido.

10. [El poema (el ritmo) de ocupa de lo Bello; el cuento (la prosa), de todo lo demás] El autor que en un cuento en prosa apunta a lo puramente bello, se verá en manifiesta desventaja, pues la Belleza puede ser mejor tratada en el poema. No ocurre esto con el terror, la pasión o multitud de otros elementos...

Atributos


jueves, marzo 16, 2017

Pasaje Arno







Este nudo cuando hablo de ti, lleva implícito el tiempo no perdido. Un tránsito dócil por esas calles los pasajes de penumbras establecidos por imprentas que nada ofrecían al público de a pie, sino a  pocas empresas que requerían trabajos voluminosos. Fue en el Pasaje Arno donde tomaron mis manos pequeñas y con una astucia adolescente inauguraron mis labios.

Están en ti mis memorias, Caracas, en tu pavimento sagrado, como parte de cada adoquín que algún día colocaron para construirte. Creciste y yo contigo, pero sigues desplegando centímetros adicionales, como un tentáculo que se reproduce desordenado y que se instala con magia el corazón de cada transeúnte.

Aún escucho el sonido de las máquinas imprimiendo talonarios, mientras me abandonaba en el destino de perpetuar el recuerdo del roce de un beso furtivo. Dos cuadras hube de correr para llegar a casa, asustada, creyendo que se notaba. Esta vez no advertí el bullicio familiar asignando los puestos en la mesa y todos ordenando trastos para cada menester. Cuando llegué, había cantos de silencio en las paredes y el beso seguía allí, en mi temblor de niña.

Fue en marzo, se llamaba “Pasaje Arno”, a un costado de La Candelaria y eso queda en mi Caracas de recuerdos de felpa, ciudad de claves vocales, de espejos sin regreso.




No existe una foto, he tratado de recrearte como en mis memorias
Caracas, Julio 2015, a 448 años de tu creación.