domingo, febrero 22, 2015

“102 POETAS – JAMMING” CELEBRA 4TO ANIVERSARIO DE POESÍA EN EL ATENEO DE CARACAS




Oscar Todtmann editores continúa su actividad innovadora en el medio editorial venezolano con la reciente publicación de “102 poetas – Jamming”, libro que recoge la polifonía de voces que han participado entre el 2011 y el 2014 en el Jamming Poético que se celebra cada mes en el Ateneo de Caracas. Sus páginas ofrecen una muestra de la riqueza y diversidad de la actividad poética reciente en Venezuela.

El evento se realizó este 22 de febrero a las 11 am en el Ateneo de Caracas, con una lectura en jamming de los autores que participaron en el libro. La presentación estuvo a cargo de los editores de la publicación, Luna Benítez y Carsten Todtmann.

La compilación fue realizada por las responsables de organizar el jamming cada mes a lo largo de estos años: Jacqueline Goldberg, Kira Kariakin, Georgina Ramírez y Keila Vall De La Ville, todas parte de La Parada Poética.

En un Jamming Poético un tema se enlaza con el siguiente, un autor sigue al otro, hay retornos y silencios, redundancias y sorpresas, miradas alternas y encontradas pero también disímiles. Todo comenzó con un recital colectivo sobre en torno al tema amoroso, organizado a manera de contrapunto en el Ateneo de Caracas en el 2011. La fuerza que la retroalimentación poética generó en esa lectura llevó a invitar al encuentro una vez al mes a poetas con experiencias vitales y literarias diversas, que se ha traducido en una trenza de miradas poéticas, texturas, tonos y fibras asombrosamente variadas, pero unidos por la celebración del hecho poético y la solidez de las obras compartidas.

Los 102 autores que se han encontrado en estas sesiones, y ahora en las páginas del libro, son: Rubén Ackerman, Hildegart Acosta, Yoyiana Ahumada, Ophir Alviárez, Edda Armas, Belkys Arredondo Olivo, Elisabetta Balasso, Dalia Baptista, Alberto Barrera Tyszka, Luis Enrique Belmonte, Adriana Bertorelli, Juan Carlos Bertorelli, Cynthia Bustillos, Chris Cabrera, Leo Felipe Campos, Héctor Caldera, Mariela Casal, Alejandro Castro, Karla Castro, Zaira Castro, Francisco Catalano, Verónica Cento, Jantt Cerbero, Alfredo Chacón, Sonia Chocrón, Oriette D’Angelo, Ana Lucía De Bastos, José Delpino, Gabriela Durán Arnaudes, María Antonieta Flores, Jordi Santiago Flores, Dayana Fraile, Valenthina Fuentes, Cristina Gálvez, Beatriz Alicia García, Enza García Arreaza, Jacqueline Goldberg, Douglas Gómez Barrueta, Jorge Gómez Jiménez, Leonardo González-Alcalá, Ruth Hernández Boscán, Franklin Hurtado, Daniela Jaimes-Borges, Sandy Juhasz, Kira Kariakin, Juan Luis Landaeta, Astrid Lander, Jesús Alberto León, Vicente Lira, Jason Maldonado, Miguel Marcotrigiano, Iola Mares, Luis Gerardo Mármol, Acuarela Martínez, Dira Martínez Mendoza, Kelly Martínez, Leonardo Melero, Néstor Mendoza, Inés Muñoz Aguirre, Claudia Noguera Penso, Linsabel Noguera, María Teresa Ogliastri, Tina Oliveira, Joaquín Ortega, Cecilia Ortiz, Miguel Ortiz, Leonardo Padrón, Carlos Ildemar Pérez, Luis Perozo, Flavia Pesci-Feltri, Annabel Petit, Luis Javier Pisonero, Florencio Quintero, Trina Quiñones, Georgina Ramírez, Ricardo Ramírez Requena, Yorgenis Ramírez, Eleonora Requena, Camila Ríos Armas, Virginia Riquelme, Grecia Augusta Rodríguez, Valeria Rodríguez, Armando Rojas Guardia, Alexis Romero, Gabriela Rosas, Adalber Salas, María Clara Salas, Enrique Salustiana, Gina Saraceni, Alejandro Sebastiani, Maily Sequera, Claudia Sierich, Alejandro Suárez, Carlos Suñer, Natasha Tiniacos, Keila Vall De La Ville, Ania Varez, Héctor Vera, Carmen Verde Arocha, Edgar Vidaurre, Graciela Yáñez Vicentini y Hernán Zamora.



En “102  poetas – Jamming” aparecen más de una veintena de autores que publican sus poemas por primera vez en un libro impreso, e incluso varios leyeron por primera vez sus textos publicamente en un jamming. Poetas que se inician, poetas de oficio, otros de voz reconocida y consagrada, se unen para celebrar la poesía.


SOBRE EL JAMMING
“Una experiencia lúdica, necesaria. Los poemas rebotando unos contra otros. Buscando sus pares. Construyendo un sonido inédito y colectivo. Un triunfo de la poesía. ” Leonardo Padrón

“Participar en el jamming fue una experiencia para mí insólita. Acostumbrado a la mecánica tradicional de los recitales, ese dinamismo coparticipativo, esa fluidez casi espontánea, esa plural eclosión de voces -heterogéneas pero convergentes- terminaron por esponjarme el alma de una inusitada felicidad.” Armando Rojas Guardia

“Latir, oír, estar atentos al juego simple de la improvisación, bajo la única batuta de las sincronías temáticas, es máxima exigencia sentida al practicar la libertad en el Jamming Poético (en los nuevos espacios del legendario Ateneo de Caracas) sucumbiendo así al eterno placer que solo enciende la cofradía y la sorpresa de las correspondencias, cuando también se busca pulirle el cuerpo plural al poema.” Edda Armas

“Entre los lances de la síncopa y la improvisación, el jazz pervive. Es como lo que el Ateneo de Caracas le ofrece a la poesía en las sesiones de lecturas entrelazadas, y de viva voz, que con el título de Jamming Poético ha celebrado durante estos últimos tres años. La experiencia de participante en ellas oyendo leer y leyendo, me dice que va por buen camino. ” Alfredo Chacón

“El jamming es un juego poético, es como si pusiéramos las palabras en una mesa imaginaria, y todas van rebotando hasta conseguir en ese azar cierto sentido.” Cecilia Ortiz


FUENTE: NP

Letras para abandonos y otros dolores causados por la separación necesaria



El: 
La distancia es un océano que puse entre nosotros
para separar tu locura de mi desesperanza
por tu poca voluntad para escucharme
y por el cansancio de conversar con tu odio
como único intérprete de tus pasos ciegos.

Pensé en irme un millón de veces,
y ahora son otros amantes los que lo intentan
emulando un rictus amargo que esconden
en una maleta donde no cabe una vida.

Ella: 
En mis tierras contradictorias
no son las ratas las que abandonan el barco,
sino los capitanes.

Las primeras se quedan
rastrillando lo poco que queda
de este casco sin mástil
en el que me he convertido

Antes de tu partida
sabía de los restos de abandono que sembraste
En este lar de máscaras,
no falta quien se lleve los despojos
de los capitanes que,
como tú, huyeron de la demencia
y luego se hizo fiesta con los restos

No te culpo
porque conozco de las crucifixiones inútiles,
 de convertirse en sombra
y colarse por los orificios

pero me duele tu extravío
la memoria olvidada en un anaquel
el purísimo acto de fe
en el que el exilio se reivindica y se asume

Sí.
Duele.

El: 
Y ahora que conoces mi dolor,
espina de madera tropical
que se pudre profunda en mi carne,
entenderás los dolores de aquellos
que aún amándote tanto como yo,
abandonan el placer de tus sensuales paisajes,
el arcoíris de pieles de tus muchas razas
y tu eterna primavera
ahora trastocada en prisión de razones inválidas.

Ella: 
Solo es un acto de fe
mi vínculo es solo por la sangre
por la derramada
y la que está en un haber destructivo

Olvida este trasiego que devora los rencores
no voy a dejarte un poema de amor
porque no sirven
 más que para oficiar misas profanas sin utilidad

Terrible es este tránsito ficticio de cuerpos que van y vienen
donde la verdad llueve a ratos
dejando una humedad cenicienta

temible es mi futuro
como este ruido doloroso
que ha sido tu deserción
            merecida
                      válida

El: 
Y me he callado,
para que el eco de mis lágrimas
no se confunda con el de las madres
que lloran de sus hijos las ausencias,
tan profundas como una tumba,
tan oscuras como calabozos.

 Te extraño,
pero me obligo a ello
para no tener que lamentar estar a tu lado
soportando el hedor
a sangre a violencia y carestía.

A pesar de tus vicios
no dejo de luchar por ti
de gritar tu nombre y cantarte,
porque aún siendo ingrata
eres la mujer de mi vida.

Ella: 
Termina de hundir las naves
el tiempo de los desatinos ha expirado
muchas vidas han decidido doblar esquinas
y los oprimidos han extinguido sus voces.
ámame como se ama a los muertos
porque en este residuo que ahora soy
no tengo nada que ofrecerte.
No vuelvas.






A dos manos con el poeta Francisco Santos (Bigbang1958) en Agosto de 2014, como homenaje  sentido a todos aquellos que han abandonado Venezuela durante los últimos quince años.

Agtradecida y honrada.


martes, agosto 06, 2013

Procedimiento para discutir y destruir una relación



“Cómo se cumple el mal:
qué pronto
qué puntualmente
los hombres
son turba”
José Watanabe


Antes de comenzar, tómese un tiempo para pensar en los tópicos que van a ventilarse. No se enfrasque en el tema actual, es perder la oportunidad.

Mientras piensa, coloque agua en un bol y deje que hierve. En un colador, vierta los ingredientes para un té. Agregue primero la discordia, solo un toque, esto suma dramatismo al conflicto. Busque bajo su manga ofensas dichas en el pasado. De no encontrar ninguna porque su relación es falsamente perfecta, invéntela. Siempre encontrará recuerdos de historias del pasado del otro. Son perfectas para girarlas en su contra, con un poco de cinismo, por supuesto. Un ejemplo clásico para ilustrar lo anterior podría ser que si su pareja sufrió un abandono anterior, cúlpelo de ello, nada tan eficaz y explosivo como voltear el cuento con la intención de herir profundo.

Revuelva bien sobre el colador una gran cantidad de circunstancias pasadas, aprisione contra el colador para sacar bien el zumo.

Aparte la comprensión, si aparece en la mezcla y aumente el nivel de la ira. No permita que se enfríe la tisana antes de incluir en ella la opinión malsana de terceros. Esto es muy importante. Los elementos externos condicionan cualquier discusión, tornándola agridulce. De esta forma se coloca en segundo plano el punto focal de la conversación y el desvío sirve para exacerbar un poco más los ánimos.

Ralle sobre el contenido, un pedazo de culpa fresca. Si no la posee propia, dispare hacia el otro. Funciona como detonante para aumentar la crisis en el contenido hasta el final de la plática.

Evite añadir palabras  como “disculpa”, “perdón”, “me equivoqué” o la típica frase del incumplimiento “no volverá a suceder”. Podrían ocasionar el efecto contrario reconciliador.

En este punto, el brebaje está suficientemente amargo. Para endulzar, coloque una cucharada rasa de auto compasión. Esto equilibra la acidez anterior. Revuelva lentamente.

Beba despacio, sin pausa hasta el final. Si sigue los pasos minuciosamente, obtendrá los resultados esperados.

Repita el procedimiento si es necesario y no exceda la dosis recomendada.


jueves, mayo 23, 2013

Fruto prohibido



Le miro
intermitente y necia
incoherente
él se repliega
vacilante entre el avance y el retroceso
y entonces
mi lengua juega
se desliza en un extremo de mi boca

Su expresión cambia
se transforma en fruto prohibido
mientras le conquisto
me aventajo

y lo hago
presa indefensa

martes, enero 15, 2013

Dobleces




Será mejor
que doblemos este amor como un pañuelo
           cuidadosamente
tal como comenzó

y al cruzar la curva del naufragio
lo dejamos intacto
          como si estuviera cicatrizado
como al comienzo
de este final
impredecible
denso


sábado, agosto 18, 2012

TEDIO



ausencia
hace mucho no me seduce
ni malgasta el tiempo
hablando de futuro
de años dorados
de tomarnos las manos
cuando nuestro cuerpo
no aguante incitaciones

si recordara
no me dejaría escapar de la unión
de su posesión definitiva en mi cuerpo

pero me deja
se aleja oculto tras una máscara
que conozco
me canso de creerme
las cosas que invento

demasiados nudos
no sabe brincarlos
finge que puede
no me ata a su vida.

en la antepuerta de este amor malogrado
dejé un vestido
alguna nota en borrador al descuido
mientras muero de ganas por besarle


Cadáver


Foto: Antonio Mas Morales


Me sentaré junto al diluvio intangible que rueda a lo lejos en los rieles de un tren añejo, me sentaré intangible y le contaré las casualidades que han hecho de mi vida un nudo difícil de liberar.Terminaron los riesgos, porque nunca hubo metas por alcanzar.

De estas contingencias se resuelve que hay gente que jamás llega a ser de uno, más bien nunca, aunque le aten el mentado aro en el anular, aunque le firmen veintiséis mil documentos que le garantizan un estado civil, aunque no falte ni una noche a la cita de cama.

El tifón llegó con mucha fuerza, arrastró consigo los pedazos de otro anterior, esta vez no hubo nada en pie y nada quedó con vida. Agradezco ser un cadáver, ahora me abrazo a mi misma y con los jirones de cielo que se desprendieron, he construido mi propio sepulcro.

Dejé de ser glotona con mi valentía y la guardé en un costurero que lleva años conmigo más por recuerdo que por la utilidad que tiene. Recuerdo cuando remendé todos los caprichos, cuando lo mojaba todo, cuando me sorbía las mañanas en un café dulce y aromático, cuando las tardes pudieron ser de vino blanco y quesos tibios.

Los cadáveres no se alimentan, no son insaciables y mucho menos intemperantes.

Duermen, ocultos, invisibles, con la fragilidad de su peso, vulnerables al peso de la tierra que sostienen.

No están… son invisibles.

Miriam Makeba - African Sunset


viernes, agosto 03, 2012

Agotada la circunstancia

Se resisten a seguir caminando. Debo confesar que detesto caminar por gusto, nunca presumí de atleta. Me hubiera gustado hacerme promesas de ganar medallas tributo a la agilidad corporal, pero contrario a esto, siempre huí de mis clases de gimnasia. Por eso mis pies parecen hablarme cuando he caminado mucho. En cada pisada me reclaman la posibilidad perdida de haber llegado antes, y relajados, a algún destino en vehículo automotor de cualquier tipo.
El dolor casi siempre tiene un propósito desconocido En este caso, recordarme que poseo eso que duele y que sirve de herramienta para trasladarme.
En la actividad de hoy había un hombre mayor, con gran capacidad de intervención, intelecto, y de cierta forma proyectaba un estado de ánimo proactivo. Era minusválido.
Me duelen mis pies. Y aprecio este dolor de hoy porque tengo memoria afortunadamente. Eso me recuerda la gratitud por tenerlos, sanos, aun activos aunque desfallezcan esta noche por tanto caminar.
Gratitud por este cansancio, por estas punzadas entre mis dedos que me avisan que los tengo, que funcionan y que ya deben descansar porque mañana deben volver a cumplir su objetivo de trasladar mi cuerpo de un lado a otro.

Agotada la circunstancia, queda reflexionar en esto que solo es Gratitud.

Huellas digitales (Gratitud)



Algunos días pasaron desde la anterior gratitud. Recibí de vuelta comentarios y muchas otras gratitudes. Se sorprende uno al ver que desde el propio entorno de cada quien, desde una perspectiva diferente, todos tienen un motivo para agradecer. 
No significa que estos días de silencio no hubo motivos de gratitud. Agradecí en silencio algunos sinsabores, algunos sentimientos de frustraciones, así como también, algunas comparaciones con los estilos de vida de otros (valederos por cierto), que no se acomodan al mío y que por ello, hube de agradecer. 

Ir al supermercado podría ser un acto tan elemental, tan sin sentido, salvo la condición de adquirir los productos que habremos de preparar y posteriormente, ingerir. Y sin embargo, cuánto aprendizaje pudiera encontrarse en detenerse por tan solo un minuto observando atentamente los contornos de unos vegetales o frutas.

Acariciar los pimentones, colocar el dedo en la superficie y apreciar lo liso de la delgada piel que lo recubre. Si avanzo, me encuentro con una curva dentro del mismo recorrido. Y allí el tallo, rugoso pero parte del mismo camino hasta llegar a la decisión de cortarlo y usarlo para cocinar.. 

Lo mismo sucede con el tránsito por una naranja. Su corteza se arruga y se agrieta conforme aprieto y manipulo su forma pero nunca había advertido lo relajante que podía ser adivinar que en esos surcos, pudiera encontrarse un camino, lleno de dificultades y que con solo pasar mi dedo por encima, desde mi grandeza, pudieran verse tan diminutas y lejanas. 

Cuánto que agradecerle a mis huellas digitales, que permanecen en mis dedos y que me permiten con su presencia, llevar mis terminaciones nerviosas hacia el cerebro, sentirlos y digerir esta información para realizar una analogía con los caminos que tendré que recorrer y que desde hoy, tienen que parecerme menos escabrosos.

Gratitud

"Hoy agradezco estas manos con las que puedo teclear este mensaje, con las que pude tomar el cepillo de dientes, ejercer presión sobre el extremo y frotar mis dientes a mi antojo hasta que sentí que estaban limpios."

lunes, julio 16, 2012








“Nos miramos.

 Ella permaneció desierta sobre este ocaso que aún me colma. 
Entró en mi boca su aroma de salvia fresca.
Me cupo el silencio en la guarida verde, surcada de espíritus.
Ella es montaña que me anuncia
 y se queda cuando quiero, 
cuando expiro y me retuerzo en su soplo tibio",
bajando hacia la ciudad”.