viernes, julio 10, 2009

LA MUERTE , MI HUESPED





Yo vivo con la muerte hospedada en mi lecho. Mientras permanezca sola, me protege... es el precio que cancelo a mis demonios por acariciar sus lenguas.
Mañana se despide el ruido en el andén de los silencios, habrá música en mi aullido de loba abandonada y se prolongará hasta que mi corazón retorne a su oscuro lugar.

Lo que no he contado

Al salir, no sabía el rumbo que tomaría mi equipaje, ni mis pasos. Fue un salto desesperado para acabar con mi propia pesad...