miércoles, julio 01, 2009

Mientras nos queríamos demasiado



Con tu desorden hinchado de medias sin pares, asesinamos al miedo, cachorro.
Me embriagaste la vida de risas pequeñas.
Atrapamos dragones que escupían miserias y con tus ojos de media luna, tus manos de banderines coloridos, escondimos las lechuzas que ululaban en las sombras mientras nos queríamos demasiado.



Procedimiento para ignorar bienvenidas






Fue bienvenido a mi adultez mi amor de niña. En su ausencia remendé la derrota con puntadas grises y varios juicios finales me cubrieron de una miseria que supe desterrar mientras esperaba su llegada.
Fui guardando los recuerdos de besos escondidos en pliegos de seda que defendí de bandoleros cobradores de tributos.
Me pesa que me haya encontrado mansa y náufraga y que dentro me habite una fiera crecida en cautiverio esperando regresos inútiles.
Una tarde, disfrazada de lejanía simulada, me oculté bajo las gavetas de ollas lustrosas que procuraban caldos de clausura y postres de despecho.
La melancolía ganó las batallas durante un largo tiempo hasta que reaprendí los temblores que se sienten en los pasadizos oscuros de los amantes clandestinos.
Con una cautela felina, me fui desvistiendo del hastío, barnizando los miedos de cubiertas de higos melosos y dejé de hacer piruetas en cariños desahuciados.
Fuiste bienvenido, mi amor de niña y hasta creí que contigo era posible ventilar los anhelos guardados que siempre mendigué, esperándote…
Te libero, amor de niña, porque sólo nosotros tenemos la capacidad de decidir y asumir nuestro camino.
Ahora, como antes, el tiempo no es nuestro, el viento no estuvo a favor, ni tuvimos un sitio bajo el arco iris.

INSTRUCCIONES PARA EL VIAJE






“Soy el que camina con la tierna noche creciente,
invoco a la tierra y al cielo medio abrazado por la noche”

Walt Whitman


húndete lo más bajo que puedas
no se hace efervescencia sin antes
tocar bien firme el fondo del lodo
frota los dedos de los pies fuerte
hasta desnudar la última capa de quietud y sostén
que los recubre
Escribe sólo aquello
que sea placentero destruir más adelante

Permanece muchas horas frente a los recuerdos
los físicos y los intangibles
procura que los trozos queden minúsculos
por si llevaras la tentación de volverlos a juntar
exprime las vivencias gratas
aprisiónalas sobre un colador que solo deje
pasar un bagazo agradable
dulce
el resto deséchalo

construye dentro un bisturí imaginario
para el curetaje de lo amargo
raspa corta extirpa
todo lo que aún late moribundo
niégate a las presencias
revuélcate en el silencio
acarícialo
los agujeros no deben taparse
tienen que respirar un tiempo a la intemperie
hasta que formen láminas de olvido
escóndete bien
respira soledad como único alimento de la nada
no desesperes

hay un proceso inevitable
para desconocer las huellas de la carne
sólo así notarás la diferencia
cuando regrese el oxígeno fresco
la vida
la primavera