viernes, mayo 30, 2008

Hasta que lo confieses todo






Todo,
hasta allí llegaré,

Donde se acaben las palabras,
las cadenas, los números y los signos,

donde ya no existen las frases inéditas,

donde todo está relatado,
donde no hay poetas nuevos,

donde la prosa envejece
y muere entre mis labios.

Hasta ese momento, en que lo digas todo,

Te amaré sin piedad y sin medida.

Todo, sí, todo,

Hacerte mío hasta que no existan las sorpresas,

Ni el asombro, ni el desatino.

Cuando se hayan secado las playas y los ríos,

Cuando se hayan extinguido los besos que me inventes

Y me lo digas todo...

Sí, no preguntes, todo!

Donde el tiempo se detiene
y no marcan los relojesLos segundos y las horas

Y me lo digas todo.Hasta ese momento infinito,

Donde no haya ya nada por descubrir,

Te haré el amor hasta que lo confieses todo.

Y ya no quedarán preguntas por hacerni respuestas por dar.

Y me lo digas todo, y lo confieses todo,

Sin vergüenza ni disimulo,

Con la exacta decisión de haberlo dicho todo,

Te lo advierto,

Te haré el amor hasta que lo confieses todo.

domingo, mayo 25, 2008

Entre ceja y ceja

Te llevo entre ceja y ceja, en el penúltimo vello del extremo derecho.
Latente. Suspendido.
Arrugo la frente, te pienso ausente, lejano, frío.
Hace mucho asesiné tu memoria en un homenaje delicioso, acariciando lo poco que me permitiste quedarme.
Una docena de imbéciles han pretendido copiarte. Es inútil, no hay uno que se compare. Tampoco a tu elocuencia, a tus hábiles estrategias, a tu labia, a tu inconstancia.
Sin embargo estás allí, aún vigente, pese a mi, a mi progresión de métodos para olvidar, a esta ecuación sin resolver en la que todavía persisto.
Te paseas, miserable e ínfimo, sobre mis cejas, a cada paso que transito por esas calles añejas donde, furtivos, hacíamos coloquios y equilibrismos.
Me revuelco en estos corolarios y la suma da por resultado una mezcla de tus pupilas interfectas y ahora ajenas.
Si pudiera hallarte unas horas, vivirte y transitarte y luego albergar una amnesia permanente que no dejara pistas, ni cartografías evidentes, sin duda alguna me quemaría en el infierno con gusto. Con gusto… si.
Haría círculos de aire sobre tu cuerpo aunque el pecado me quemara luego la vida.
Con gusto, si.
Y luego olvidar.

Tardaste demasiado


Una larga emboscada nos tendió la vida, a pesar nuestro.

Jugamos al adulto, siendo niños y a buscar actos de magia en circos equivocados.

Dejé cosas pendientes contigo.

Por ejemplo, un viaje en submarino en un lago de azules verdosos donde los pececillos nos muestren los colores que le faltan al universo...

Quedaron en mi lengua muchas frases, jugar a fingir las despedidas para luego regresar tierna, columpiándome en el iris de tus ojos, deslizarme en ríos de sonrisas, sonidos de flautas dulces que me arrullen mientras duermo sobre tus brazos.

Tal vez sin esperarte, me manché de dolores, de mordidas de aire, de mentiras piadosas.

Ahora soy esto que hueles, una mujer que quizás se despierte con tu nombre, pese a los abismos.

Tardaste demasiado, y no me dejaste huellas que seguir ni estuve pendiente de buscarlas. Y

me miré en tus ojos después del tiempo y me reconocí en ellos como entonces, como extraña, y sin embargo, tan llena de memorias.

Posiblemente hagamos esa prueba de retar al pasado y comprobar, si, al paso de los años, no se olvida un amor, que se dejó en suspenso.

Hay tantas cosas pendientes, aunque hayas tardado demasiado…

sábado, mayo 17, 2008

Sepulcro

Aquí yacen los restos de tus besos arrastrados. Bajo esta piel que dejaste vacía, enterré las horas de espera.
Construí un mausoleo con los objetos y aquellas estupideces que me heredaste.
Aquí reposa tu amor enfermo de lujuria, de miedo, cuya incoherencia hizo metástasis en corto tiempo.
La gente sigue preguntando por ti. Yo les miento.
Te redimo en los ojos ajenos. Les cuento que fui yo la del pecado cínico y te salvo, como siempre, de malos pensamientos.
Tu anémico silencio produjo como duelo, una lágrima diaria que lavó los dolores, suficiente para llenarte de omisiones.
Aquí descansan las palabras dichas, se pudren junto a una tierra que nunca fue nuestra y de la que huiste oportunamente antes de quebrarme por completo.
A un año de tu fuga, paz a tus restos, que ya son pocos y que, muy a pesar de mí, serán sustituibles.

miércoles, mayo 14, 2008

Cerrado por derribo (Dueto Clorofila/Acuarela)





-"Duermo sola. Tú ya sabes lo intranquila que se vuelve la noche. Inútil buscarme un madero pasajero, que me aguante el naufragio..."

"Y ya sabemos lo que son los naufragios, compañera. He flotado en troncos inútiles que, una vez que las olas arremeten, se hunden sin beneficio"-

"Sí. Inútil el gesto. Inútil el ahogo continuo, que se llena de astillas. Él era para mí, amiga mía, un velamen completo, erótico y enhiesto."

"También se de esto, de promesas con horizontes ácidos, de ventanas sin marcos, de sábanas persuadidas, reproches y gemidos de mi ombligo solitario. Tal vez en el dolor encontremos la respuesta, un paso en el fondo, un impulso de vida que nos recobre el aliento"

-"Dolor. Para ti y para mí. Dolor a contrapelo, a contramarcha, inmaduro y resoplante. Facetado dolor que entra en la carne por la tangente indeclinable de estos, nuestros recuerdos. Dolor espantapájaros, simiente negra germinando en mi almohada."

"¿Y qué hemos de hacer con tanto ingrediente baldío? Acaso -amiga mía- ¿no somos sangre de letras fecundas? El punzante recuerdo que nos abarca tiene nombre que aún no logramos perdonar del todo. Me estoy ahogando en esta noche de espuma, en la que sus ojos dejaron de ser estrellas. Me sumerjo en esa osadía de mantenerle vivo en mi vientre con esta audacia sin meta que a veces no puedo sostener. Dime, compañera, ¿qué hago con las palabras de miel que saltan todavía sobre mis uñas? Esas que un día callé con la punta de mis dedos, para luego besarlas cuando no estaba. ¿Podré olvidarlas? "-

"No sé, mi niña. El olvido me sabe a pesadilla. Como una desmemoria ingrata que desaloja, gota a gota, la tenue paradoja de sentirse vivo, a pesar de la descarnada ausencia que se parece un tanto a un pájaro herido. Llena con tus palabras de miel, quizá, -como yo lo intento- todas las paredes, infinitas, del útero de tu hembra amante, en perspectiva. Llénalas preñada de lo posible, de lo presente, de lo ya ido."

"Muy dentro me cruje el cuerpo, arde en mutismo. Y como una culebra que asciende en la rama de un árbol, voy devolviéndome al origen de su rostro cuando invadía todos mis dominios. Él, hace rato que me heredó esta nostalgia infinita de saberle cerca. Solo hay agua, amiga, agua que corre sin encontrar las piedras azules que un día me hacían saltar sobre ellas como una chiquilla. “-"Muy dentro, sí...te entiendo. También en mí hay un alarido sin raíces que no ancla. Un río caudaloso que horada los rincones sin subterfugios ni escapatorias, sin melodramas ni previsibles rendiciones provisorias. Arrasa todo y licua las areniscas fértiles donde pudiera renacer aún una esperanza."

“Acabemos pues esta tortura sin medida, compañera. Alza tu copa y, en una última promesa, hagamos el conjuro del destierro. Nunca hubo ofertas cumplidas. Así pues, deshagamos los hechizos que una vez nos hicieron prisioneras de ofrendas simuladas. Levanta este líquido y olvidemos”

-"De acuerdo.Entonces, subyugadas tú y yo, inútiles frente al embrujo sanguíneo, genético, torturante y sin sentido de este pasado que nos traspasa, que nos agita como un orgasmo sostenido y telúrico, ambivalente y desprotegido, entonces, amiga mía…te propongo la abstinencia melodiosa de los ojos, la resaca matinal de una cama vacía, la amnesia voluptuosa de caricias, -pasajera, latente, imberbe, adolescente- para borrar los resabios de su nombre, en nombre, honroso, de nuestro propio nombre.”

"Salud"

(Clorofila y Acuarela)

El tango se baila entre dos

Entre dos. He dicho que entre dos.
Mi pie se desliza lentamente abrazando su tobillo. Gira. Lo suelta. Y, en una pirueta sirve de soporte para la próxima vuelta.
Mi brazo perfila su silueta y lo atrae imponente, dominando el paso.
La melodía dicta otro giro. Ahora el otro pie comienza su faena. Atrás. Adelante.
Así mi cuerpo va descansando en el suyo, que toma la forma del primero, y viceversa.
He dicho que entre dos. Como en el amor, no hay formas de alterarlo.
Un estímulo da lugar a una respuesta y el eco es producto de un sonido para poder repetirse. No hay uno sin otro.
Para bailar este tango es menester un cómplice de las palabras, de unos pies que se acoplen con los míos, unas manos en la espalda que sostengan mi cuerpo y no permitan la caída, unos ojos, muy cerca en el vaivén, que tropiecen en mis pupilas y en ese éxtasis que otorga la cercanía, me indiquen el próximo paso y me vuelva cordero, fiera ó aquello que pretendo ser… un alto en el camino.

viernes, mayo 09, 2008

Látigo

Foto: Allan I Teger


Me desgajo siendo

una mujer de “siempre”.

Dificulto acostumbrarme

a no beber la savia que corre por mis desagües.
Una puerta de doble cerradura

me deja siempre a la intemperie.

Tan solo quiero sus besos perversos,

un secuestro prohibido

mientras muerde mi verbo a oscuras

y se sumerge en mí, para mí,

de tramo en tramo, dedo a dedo.
Lo quiero analítico, pensativo,

atrevido o tímido, pero en mí.

Acunando la divina sensación

que ahora germina,

cuando lo salpico de este mutismo

obligado y escéptico.
Tan solo quiero pedirle

que no me deje secar antes de la cosecha,

preguntarle con qué parte de su piel

he de quedarme en mi aislamiento,

aunque tenga el látigo inclemente de un silencio.

jueves, mayo 08, 2008

Deshabitada



La lengua está llena de ausencias que cortan vientos suaves,
mientras la noche se pervierte sola en la esfera de mi rostro.
Y tú no estás.
Hoy solo soy una mujer ajada, de cuya fisura brotan los deseos enjaulados…
y se desperdician mientras me rompo, me eclipso, me anulo.
Tengo las palabras secuestradas, para no decirlas.
Me arde el silencio profundo y necio de mis manos,el arañazo invisible de mis uñas.
Y esta ausencia que vuelve y lesiona mi tiempo
no me deja opciones ni da permisos para volar.





sábado, mayo 03, 2008

A cuentagotas


Me gusta tu amor a cuentagotas. Preciso. Justo.

Dándome la dosis exacta que me deja en libertad

en el momento apropiado

para protegerme de convertirme en cenicienta.

Me gusta este amor sublime, etéreo, invisible,

que se establece en todas mis fronteras.

Amor próximo, contradictoriamente lejano y presente.

Me gusta que juegues, retozas en mis pensamientos,

traspasas límites, cruzas territorios,

marcas lo que ahora es tu espacio en mi, me habitas suave,

apenas notorio.

Bendita la honra que me das

cuando permites que me siente en tu mente

a coser travesuras que no sabemos si serán posibles.

Bendito el tiempo que me quedo mientras estás,

mientras estoy, con un amor a cuentagotas delicioso y efímero,

pero, como las gotas, cíclico y creciente.

viernes, mayo 02, 2008

Señor





Cuando te digo “Señor”, mi voz va con intenciones de bañarte, me convierto en atrevida y descarada, aunque se que sabes que soy inofensiva.

Cuando te digo “Señor”, me cambia el sabor de los labios, mi lengua se pasea por ellos mostrando su apetito.

Cuando me hablas bajito, te digo “Señor” y es la hembra que habito la que te llama. “Señor” mientras cierras los ojos, “Señor” mientras vuela tu mente a mi lado, a secuestrarme.

“Señor” te digo, para no mencionar tu nombre y que no percibas la evidencia que teme mi silencio.

Así te digo para sentirme ciudadana recién nacida de tus ganas, de tus feudos.

Y me dejas, me recuperas, me salvas y callas, y me basta que seas ese “Señor”, como quien otorga el título de amo de alguna propiedad que, en mi caso, es impalpable.