lunes, marzo 27, 2017

Decálogo: Clarice Lispector





Escribir es una maldición que salva. Es una maldición porque obliga y arrastra, como un

vicio penoso del cual es imposible librarse. Y es una salvación porque salva el día que se

vive y que nunca se entiende a menos que se escriba.

¿El proceso de escribir es difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y

natural con que es hecha una flor.

No puedo escribir mientras estoy ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas

pasen. Escribir es prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada

una de ellas una vida insustituible.

Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-

palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la

entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra.