sábado, octubre 15, 2005

A fuego lento




¿Cuándo dejará de ser
un relicario que cae
calle abajo
en el preciso momento
del descuido?
He sido sierva de esta piel
que ronronea suave,
palabra y diálogo,
recipiente de tus dosis.
Dime, impúdica,
deliciosa seducción que me dominas…
dime porqué persistes
en la fragilidad del instinto?
Hierve de nuevo,
el fuego lento no cocina
los atributos perdidos.

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