miércoles, junio 03, 2009

ADORATORIO




En esta pagoda otoñal
que encierran tus ojos
me siento a exprimir la lascivia
sabrosa
que purifica mi descaro
y me vuelve cínica

1 comentario:

Ignacio Reiva dijo...

Que exista un lugar así ya hace que todo valga la pena. Hablo de esos ojos y de tu blog. Siempre me sorprendo muy gratamente leyéndote. Un abrazo