martes, octubre 05, 2010

BIENAVENTURANZA



para recibir los signos del dolor
mostré los dientes
jadeante
en una falsa señal bizarra
vi mi ataúd entre nieblas
legítimo
y el reporte que exilia el símbolo de un poema
ardía envejeciendo las alianzas
estaban los guantes impacientes
sin manos adentro
y el pliegue asimétrico
de mi espíritu de fiera
haciendo maniobras
asumió la lección que dejan los obstáculos
fui un apóstrofe hueco
soportando mi peso
abreviada
interpelando las noches esdrújulas
de mi boca ascienden peticiones macizas
clamores por abandono
terror a la propia clausura
ahora lo se
si me dejo caer
conseguiré la gloria

5 comentarios:

Ignacio Reiva dijo...

Somos la negación de nuestro ser, la gloria de nuestro fracaso. Un gran beso.

Ileana Alomà dijo...

Que hermoso! Como ya es costumbre, claro!!!

Juan C. L. Rojas dijo...

La consigna es al fin, seguir andando hasta el final. Aún "arrastrando el cuerpo, sobre el verde aguerrido del cesped"...
http://remerofantasmal.blogspot.com/search?q=Con+los+pies+heridos
Gracias por el poema.
Un abrazo.
Juan.

GEORGIA dijo...

Un gran poema...me lo llevo

te abrazo

Rosas dijo...

Me encanta el poema. Mis saludos

GR