martes, febrero 20, 2007

Él es




El es

El es de esos hombres sin dogma, que aprietan el poder entre sus dedos, de esos que juegan a ser niños, a esconderse tras las puertas, que apuestan su fortuna por una entrepierna.

Es de aquellos que no ven su propia imagen reflejada en un espejo por miedo, de los que plantan su mirada sin sueños, poniendo sus huesos en un juramento de un futuro que nunca llegará.

El es, como todos, un hombre sediento de aventuras, sumido en la tiniebla de conductas aprendidas durante mucho tiempo. Se cuelga del placer y cae de puntillas esperando comprensión sin despedidas.

El tiene por dios la buena mesa, la hembra prohibida, un trago bien añejo, mucho hielo y después, la promesa dormida.

El, frágil como cualquiera, acaricia los riesgos y exige la exclusiva. Cela como todos, hasta del inocente pensamiento, de la mirada entretenida.

El se quedará solo en el futuro esperando que el mundo se le amolde a su capricho, y ese mismo mundo no le rinda pleitesía.

Entonces, pedirá clemencia a gritos, compañía, ternura y osadía.

Y será tarde y dirá que el mundo entero fue traicionero, olvidando lo que él traicionó un día.

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