viernes, abril 11, 2008

Paralelos





Acércate a mí. No trates de entenderme, que de esta mujer nada se ha dicho ni queda nada por decir.
A veces me hundo, pero déjame. Aún no suelto las cargas completas y requiero tocar fondo.
Otras veces me elevo y vuelo y voy a desear que me acompañes. Entonces ven, si lo deseas, solo si así lo quieres. Cierra tus ojos y deja que te guíe. Subir, descender y hablar de lo que vemos y de cómo esta perspectiva se nos atoja pareja para ambos.
Me gustan los paralelos, me hacen sentir la sensación individual del ser humano.
Un día brinco y te alcanzo y me fundo en tu línea recta para hacerte dudar.
Luego regreso a la mía y sigo siendo yo, con mi alegría, con mi melancolía.
Yo con este amor huérfano, yo pacífica, yo desperdiciada, deshabitada y baldía.
A veces me escondo y no quiero hablar. Entonces déjame, vuelve cuando te sonría.
Será ese el momento perfecto para fundir los paralelos. Mientras tanto, déjame.

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