viernes, julio 30, 2010

CIUDAD INJUSTA




nunca me asomé a mi patria
dolía su silencio sumiso

el clamor es el aire del que se ahoga
en la prisión del infortunio

por ello me desvela este capricho
de regeneración
tentar el azar
en la exacta alegoría
de salvarnos de la ignorancia
bajo el cielo grisáceo
que hace estallar la dignidad
sobre el fango fresco que sirve a la justicia

2 comentarios:

Ignacio Reiva dijo...

Cuando las ciudades dejan de estar al servicio de los ciudadanos, duelen y mucho. Un gran beso.

francisco Novo Alaminos dijo...

ME GUSTA MUCHÍSIMO la cadencia...
Enhora buena. Yo soy viejo aprendiz.Un abrazo.