martes, octubre 20, 2009

ARS POÉTICA DE LA AUDACIA



No tolero la duda. No permito la costumbre. No más cárceles. No negocio mi palabra. No comparto mi grito irreverente. No acepto el vilipendio de mis genes. No me asiento sobre tierras demasiado firmes. No vendo mi silencio por una alcoba circunstancial. No hablo en dirección del alarido. No alquilo mis ausencias. No asimilo el abandono. No navego sobre la culpa. No acaricio la lástima. No desciendo del Ícaro con el que escribo. No me tienta la culpa. No me oculto de la prepotencia de los hombres. No controlo la traición. No perdono subestimaciones. No persigo el ritual de las multitudes. No me subyugo frente a las monedas. No enjaulo mi letra profana y resentida. No apruebo la sobre protección. No acepto el no puedo. No manoseo agujeros del pasado. No manejo los grises, me balanceo en el color de la audacia. No me maravillo suficiente por temor a mi propia arrogancia. No hay comienzos fáciles conmigo, sin invocar el eco oportuno de la libertad. No aprendí a soplar sobre la opresión, el espacio mínimo de mi aliento ha gestado mis propias tormentas.

2 comentarios:

Carlos Serra Ramos dijo...

Acuarela, encanto de mujer que navega igual el mar del infortunio, que pasea sin empaque sus azules en derroche de sueños y quimeras, y siempre, caminando la vida con firmeza.

Me gusta sí, me gusta tu rebeldía ante lo injusto y tu sensibilidad de sentimiento.

Recibe mis besos con el cariño que te guardo desde tantos años.

Carlos

J. L. Maldonado dijo...

Acua, me gustó. Esta negación rotunda es una estupenda afirmación de la vida. Me hizo recordar el "Credo" de Aquiles Nazoa, que no niega nada, sino que afirma directamente.
Saludos.